La restricción ambiental altera la coordinación del transporte

La ciudad capital arrancó este 30 de enero, con una restricción  al transporte de carga que busca minimizar hasta en un 40% la movilización de camiones en las principales vías de Bogotá. La medida fue llevada a cabo por el Distrito que plantea la modernización de vehículos de carga movilizada para evitar ser la causa principal de la contaminación del aire. Inicialmente se realizarán comparendos pedagógicos a excepción de aquellos que manejen con energías límpias o que estén inscritos en el programa de autorregulación.

A raíz de las alertas de la actual condición desfavorable que presenta el aire de la capital, se logró establecer que las fuentes móviles como los camiones, representan el 43.6% de las emisiones contaminantes, conviertiéndolo en el principal emisor de material particulado.

Durante los primeros meses del año 2018 y 2019, poco viento, incendio forestales e inversiones térmicas, se reportaron como principales causas de la calidad del aire, llevando así a la saliente administración de Bogotá, a poner en marcha la regulación de vehículos de transporte de carga que buscará disminuir en un 19% la emisión de contaminantes y así evitar que se vuelva a emitir tal alerta.

Dos factores de suma importancia, llevaron la puesta en vigencia de la regulación de camiones, ya que, según la secretaría de movilidad, el 84 % de estos vehículos en la ciudad cuentan con motor Diesel Euro III o inferior, que en Europa dejó de transitar hace quince años. Mientras que un 18% ha operado durante veinte años o más, contribuyendo así en gran medida a la polución ambiental.

La medida será llevada a cabo por la ubicación de tres anillos desde el centro de la ciudad, y también se regirá por el modelo del vehículo, ya que a aquellos que llevan transitando mas de 20 años, les aplicará un pico y placa que regirá desde las 5:30 am hasta las 9:00 pm de lunes a viernes.

Esta regulación permitirá un alivio en la movilidad de los automotores an la capital, ayudando a su vez, a mejorar la calidad del aire y por último, a generar la modernización vehículos que llevan operando más de dos décadas en la ciudad, logrando de esta manera, impactar en gran proporción a Bogotá.

Como transportadora, Amilcargo aplaude las medidas que generen un mayor bienestar tanto al aire como a la movilización en la capital colombiana, sin embargo, esto representará un reto de suma importancia para las diferentes compañías de movilización de carga, por lo cual plantearemos las medidas, planeación y estrategias acordes para seguirle cumpliendo a nuestros clientes en agilidad, puntualidad y exigencia de nuestro trabajo, teniendo a su vez la satisfacción de impactar positivamente a Bogotá.

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